Los 10 mandamientos católicos y evangélicos

Católicos, evangélicos y judíos leen el mismo Éxodo 20, pero lo numeran de tres maneras. Las tres listas lado a lado, y por qué las líneas caen donde caen.
El mismo texto, tres maneras de contar
Pregúntale a un católico y a un evangélico cuál es el cuarto mandamiento y obtendrás dos respuestas. El católico dirá: “Honrarás a tu padre y a tu madre”. El evangélico dirá: “Acuérdate del día de reposo”. Ninguno de los dos tiene otra Biblia. Simplemente cuentan las mismas palabras de manera distinta.
La Biblia dice que son diez: en Éxodo 34:28 se les llama “las diez palabras”, y Deuteronomio repite el número (4:13; 10:4). Lo que nunca hace es numerarlos. Éxodo 20:2–17 ocupa más de una docena de frases, sin nada que marque dónde termina un mandamiento y empieza el siguiente, así que cada tradición ha tenido que decidir dónde trazar las líneas. Tres respuestas se han mantenido, y las tres son antiguas.
La respuesta corta: los católicos y los luteranos tratan “no tendrás dioses ajenos” y “no te harás imagen” como un solo mandamiento y dividen la codicia en dos. La mayoría de las iglesias evangélicas y ortodoxas cuentan “no te harás imagen” como un segundo mandamiento aparte y mantienen la codicia en uno solo. La tradición judía hace de “Yo soy el Señor tu Dios” el primero. Ninguna lista deja nada fuera.
Las tres listas lado a lado
Estas son las tres listas completas, con las palabras con que cada tradición suele enseñarlas. Detrás de todas está el mismo capítulo 20 del Éxodo.
Católica (y luterana)
Es la forma breve del catecismo, la que muchos aprendieron de memoria en la catequesis:
- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
- No tomarás el nombre de Dios en vano.
- Santificarás las fiestas.
- Honrarás a tu padre y a tu madre.
- No matarás.
- No cometerás actos impuros.
- No robarás.
- No darás falso testimonio ni mentirás.
- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
- No codiciarás los bienes ajenos.
Los luteranos usan la misma numeración, pero mantienen el orden del Éxodo en los dos últimos: el noveno trata de la casa de tu prójimo, y el décimo de su mujer, sus siervos, sus animales y todo lo demás que le pertenece.
Evangélica y ortodoxa
Es la que usan las iglesias ortodoxas, los anglicanos, las iglesias reformadas y presbiterianas, los metodistas, los bautistas y la mayoría de los evangélicos. También es la numeración de Los 10 mandamientos en orden.
- No tendrás dioses ajenos delante de mí.
- No te harás imagen.
- No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano.
- Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
- Honra a tu padre y a tu madre.
- No matarás.
- No cometerás adulterio.
- No hurtarás.
- No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
- No codiciarás.
Judía
- Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto.
- No tendrás dioses ajenos delante de mí, ni te harás imagen.
- No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano.
- Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
- Honra a tu padre y a tu madre.
- No matarás.
- No cometerás adulterio.
- No robarás.
- No darás falso testimonio contra tu prójimo.
- No codiciarás.
Una forma rápida de convertir: desde el mandamiento del nombre de Dios hasta el del falso testimonio, el número católico es uno menos que el evangélico. El tercer mandamiento católico es el cuarto evangélico; el cuarto católico es el quinto evangélico. La numeración judía y la evangélica coinciden a partir del tercero.
Dónde termina el primer mandamiento
El primer punto donde las listas se separan es el comienzo:
Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas, ni las honrarás.
Éxodo 20:2–5
Leídos de una manera, los versículos 3 a 6 son un solo mandamiento: un ídolo es un dios falso, así que la prohibición de las imágenes explica en la práctica qué significa “no tendrás dioses ajenos”. San Agustín lo leyó así hacia el año 400. Los católicos y los luteranos siguen su lectura, y el Catecismo de la Iglesia Católica lo dice abiertamente (n. 2066).
Leídos de la otra manera, la prohibición de las imágenes es un mandamiento propio, porque se puede quebrantar aun adorando al Dios verdadero. El becerro de oro es el ejemplo. Cuando Aarón lo levantó, no anunció una religión nueva; anunció: “Mañana será fiesta a Jehová” (Éxodo 32:5). Israel no estaba cambiando al Señor por otro dios; estaba tratando de representar al que acababa de liberarlo. Filón y Josefo, dos escritores judíos del siglo I, contaban aparte la prohibición de las imágenes, y los Padres griegos los siguieron. Así cuentan también los ortodoxos, las iglesias reformadas y la mayoría de los evangélicos.
Los rabinos, cuya numeración llegó a ser la habitual en el judaísmo, las llaman las diez “palabras” o “declaraciones”, no diez órdenes, y por eso la primera puede ser una declaración: “Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto”. “No tendrás dioses ajenos” y “no te harás imagen” se unen entonces en el segundo. Esta numeración pone el rescate antes que las normas, que es justo donde lo pone el Éxodo y donde empieza Los 10 mandamientos y su significado.
La codicia: ¿uno o dos mandamientos?
El segundo punto donde las listas difieren es el final. El Éxodo y el Deuteronomio redactan el último mandamiento de forma un poco distinta:
No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Éxodo 20:17
No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni ninguna cosa que sea de tu prójimo.
Deuteronomio 5:21
En el Éxodo la casa va primero y un solo verbo, “codiciar”, lo abarca todo. En el Deuteronomio la mujer va primero y tiene su propia frase, y el resto de la lista usa otro verbo hebreo, “desear”. Los católicos siguen al Deuteronomio: el noveno mandamiento trata de desear a la esposa o al esposo de otro, y el décimo de desear sus bienes. Los luteranos dividen el versículo siguiendo el orden del Éxodo. Todos los demás leen los dos versículos como un solo mandamiento sobre desear lo que pertenece a otro.
Cada numeración protege algo. Dos mandamientos aseguran que el deseo por una persona nunca se trate como una forma más de querer cosas. Un solo mandamiento remite toda clase de deseo al mismo corazón. Sobre lo que este mandamiento nos pide, puedes leer ¿Qué significa «No codiciarás»?
¿Alguien cambió los mandamientos?
Como la lista breve católica no tiene una línea sobre las imágenes, a veces se oye que la Iglesia católica eliminó el segundo mandamiento. No es así. Toda Biblia católica imprime completos Éxodo 20 y Deuteronomio 5, imágenes incluidas. La lista breve es un resumen para enseñar, y abrevia todos los mandamientos, no solo el primero. El Catecismo trata las imágenes directamente, dentro del primer mandamiento (n. 2129–2132).
Debajo hay un desacuerdo real: los cristianos discrepan sobre si las imágenes tienen lugar en el culto. Pero esa discusión no sigue a la numeración. Los ortodoxos cuentan “no te harás imagen” como mandamiento propio y son la iglesia más devota de los íconos. Los luteranos comparten la numeración católica y conservaron sus crucifijos y retablos. Las iglesias reformadas lo cuentan aparte y tradicionalmente han mantenido las imágenes fuera del culto. Ambas numeraciones quedaron fijadas siglos antes de las grandes disputas sobre las imágenes, así que ningún bando inventó la suya para ganar una discusión.
En la práctica, la diferencia importa sobre todo al conversar. Cuando alguien mencione “el cuarto mandamiento”, pregúntale qué lista aprendió, o nombra el mandamiento por sus palabras en vez de por su número. Si enseñas a niños, enséñales la numeración de tu iglesia, pero asegúrate de que conozcan los mandamientos por lo que dicen. Jesús nunca citó uno por su número; citó lo que decía (Mateo 19:18–19). Hay una versión para niños en Los 10 mandamientos para niños.
Preguntas frecuentes sobre la numeración
¿La Iglesia católica cambió los Diez Mandamientos?
No. Las Biblias católicas contienen el texto completo de Éxodo 20 y Deuteronomio 5. La Iglesia católica numera los mandamientos como lo hizo san Agustín hacia el año 400: une “no tendrás dioses ajenos” y “no te harás imagen” en uno solo y divide la codicia en dos. Las palabras son las mismas; solo cambian las líneas entre ellas.
¿Cuál es el segundo mandamiento en la lista católica?
“No tomarás el nombre de Dios en vano”. En la mayoría de las listas evangélicas y ortodoxas ese es el tercer mandamiento, y el segundo es “No te harás imagen”.
¿Cuál es el cuarto mandamiento para los católicos?
“Honrarás a tu padre y a tu madre”. Para la mayoría de los evangélicos, los ortodoxos y los judíos, el cuarto mandamiento es el del día de reposo: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo”.
¿Cuál es la diferencia entre los mandamientos católicos y evangélicos?
Solo la numeración. Los católicos unen la prohibición de otros dioses y la de las imágenes en el primer mandamiento y dividen la codicia en dos (noveno y décimo). Los evangélicos cuentan la prohibición de las imágenes como segundo mandamiento y la codicia como uno solo. El texto bíblico es idéntico en ambas Biblias.
¿Qué numeración es la correcta?
La Biblia da el número diez (Éxodo 34:28; Deuteronomio 4:13), pero no las divisiones. Cada numeración tiene respaldo antiguo: Filón y Josefo en el siglo I para la lista evangélica y ortodoxa, san Agustín para la católica y luterana, y los primeros rabinos para la judía. El texto admite más de una lectura, y el contenido es el mismo en las tres.