Éxodo 20 y Deuteronomio 5: diferencias

Éxodo 20 y Deuteronomio 5 dan los Diez Mandamientos. Compara el día de reposo, los padres y la codicia en la Reina-Valera 1909 y por qué la Biblia los repite.
Dos versiones de las mismas diez palabras
Los Diez Mandamientos aparecen dos veces en la Biblia: en Éxodo 20 y de nuevo en Deuteronomio 5. La mayoría de los lectores conoce una versión y supone que la otra es una copia. Casi lo es, pero no del todo, y las pequeñas diferencias dicen algo sobre cómo se enseñaban los mandamientos.
Cambia el escenario. Éxodo cuenta la historia tal como ocurrió en el Sinaí. Deuteronomio es Moisés hablando cuarenta años después, al este del Jordán, a una generación nueva que está a punto de entrar en la tierra. Empieza diciendo que Jehová hizo el pacto «con nosotros todos los que estamos aquí hoy vivos» (Deuteronomio 5:3), así que los mandamientos se cuentan de nuevo como algo para vivir hoy, no solo para recordar.
La respuesta corta: las dos listas dan los mismos diez mandamientos. En la Reina-Valera 1909, «No matarás» y «No hurtarás» son idénticos en ambos libros, y las demás líneas cambian solo una palabra, el orden de las palabras o la construcción de la frase. Las diferencias de más peso están en el mandamiento del día de reposo, en el de los padres y en el último, y ninguna cambia lo que se ordena. Las dos versiones se presentan como las palabras que Dios dio. Para el capítulo completo, ve Éxodo 20: el capítulo de los Diez Mandamientos y, para los mandamientos uno por uno, Los 10 mandamientos y su significado.
Qué coincide y las pequeñas diferencias
Empecemos por lo que coincide. Puestas lado a lado en la Reina-Valera 1909, solo dos líneas son idénticas palabra por palabra: «No matarás» y «No hurtarás» (Éxodo 20:13, 15; Deuteronomio 5:17, 19). Las demás se parecen mucho y cambian en detalles. El comienzo es casi idéntico:
Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos.
Éxodo 20:2
Deuteronomio 5:6 dice lo mismo, salvo que escribe «de tierra de Egipto» donde Éxodo dice «de la tierra de Egipto». En los dos casos todo empieza con un rescate, y solo después vienen los mandatos. El primer mandamiento cambia una sola palabra: «No tendrás dioses ajenos delante de mí» en Éxodo 20:3 y «No tendrás dioses extraños delante de mí» en Deuteronomio 5:7. El mandamiento sobre el nombre de Dios conserva las mismas palabras en otro orden: «No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano» (Éxodo 20:7) frente a «No tomarás en vano el nombre de Jehová tu Dios» (Deuteronomio 5:11).
Otras cuatro diferencias menores merecen atención:
- El mandamiento sobre las imágenes está formulado de otra manera. Éxodo dice: «No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo», y Deuteronomio: «No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos». También cambia un verbo en el versículo siguiente: «ni las honrarás» en Éxodo y «ni les servirás» en Deuteronomio. Los dos prohíben lo mismo.
- El adulterio se dice con otra construcción: «No cometerás adulterio» en Éxodo 20:14 y «No adulterarás» en Deuteronomio 5:18. El mandato es el mismo.
- Los mandamientos van encadenados. En hebreo, cada mandamiento de Deuteronomio, desde el adulterio hasta la codicia, empieza con «y». Algunas traducciones lo reflejan con un «ni» al comienzo de cada línea, como la King James en inglés. La Reina-Valera 1909 no lo hace: Deuteronomio 5:17–20 dice «No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio contra tu prójimo», y el único «ni» está dentro del último mandamiento (5:21). Éxodo presenta cada mandamiento como una línea aparte.
- El falso testimonio cambia de formulación en español: «No hablarás contra tu prójimo falso testimonio» en Éxodo 20:16 y «No dirás falso testimonio contra tu prójimo» en Deuteronomio 5:20. Y en hebreo la palabra para «falso» no es la misma: sheker (mentira) en Éxodo y shav (vacío, sin valor) en Deuteronomio, la misma palabra que se usa para «en vano» en el mandamiento sobre el nombre de Dios.
Las tres diferencias mayores están en el día de reposo, en los padres y en la codicia.
El día de reposo: ¿recordar o guardar?
La mayor diferencia está en el mandamiento del día de reposo. Cambia la primera palabra: Éxodo 20:8 dice «Acordarte has del día del reposo, para santificarlo», y Deuteronomio 5:12 dice «Guardarás el día del reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado». Luego cambia el motivo. Éxodo lo apoya en la creación:
Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.
Éxodo 20:11
Deuteronomio lo apoya en la salida de Egipto:
Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido: por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día del reposo.
Deuteronomio 5:15
Los dos motivos no compiten. Uno dice que el descanso pertenece a la manera en que fue hecho el mundo; el otro, que el descanso es lo propio de quienes son libres. Deuteronomio también amplía la lista de quienes descansan: nombra «tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo», mientras que Éxodo 20:10 dice solo «tu bestia», y da el propósito con palabras claras: «porque descanse tu siervo y tu sierva como tú». Moisés se asegura de que el mandamiento proteja a quienes tienen menos poder. Además añade «como Jehová tu Dios te ha mandado» después de «para santificarlo», para recordar a sus oyentes que estas son palabras de Dios y no suyas.
La tradición judía no eligió entre «recordar» y «guardar». El Talmud enseña que las dos palabras se pronunciaron en una sola declaración, algo que ninguna voz humana puede hacer (Shevuot 20b), y el himno del viernes por la noche, Lecha Dodi, todavía canta: «Guardar y recordar, en una sola declaración». Para el mandamiento en sí, ve El día de reposo: ¿sábado o domingo?.
Los padres y la codicia: dos diferencias más
El mandamiento sobre los padres es casi igual en los dos libros, con dos añadidos en Deuteronomio:
Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.
Deuteronomio 5:16
Éxodo 20:12 no tiene ni «como Jehová tu Dios te ha mandado» ni «para que te vaya bien»; dice solo «porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da». El segundo añadido importa a los cristianos, porque cuando Pablo cita este mandamiento a los efesios retoma la frase de Deuteronomio: «Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra» (Efesios 6:3). Lo llama «el primer mandamiento con promesa» (Efesios 6:2). Ve ¿Qué significa honrar a tu padre y a tu madre?.
El último mandamiento difiere de dos maneras. Éxodo pone primero la casa y después la mujer:
No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Éxodo 20:17
Deuteronomio invierte el orden y cambia el verbo. Empieza con «No codiciarás la mujer de tu prójimo» y sigue con «ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra» (5:21). El hebreo usa ahí dos verbos distintos, chamad (codiciar) y hitavveh (desear), mientras que Éxodo repite el mismo verbo las dos veces; además, el campo (en hebreo sadeh) aparece solo en Deuteronomio, donde la Reina-Valera 1909 escribe «su tierra».
Esta diferencia tiene su historia. La lista católica divide el último mandamiento en dos y sigue el orden de Deuteronomio: el noveno es la mujer del prójimo y el décimo sus bienes. El Catecismo Menor de Lutero lo divide igual, pero sigue el orden de Éxodo: el noveno es la casa del prójimo y el décimo su mujer y los de su casa. La mayoría de las demás iglesias lo mantienen como un solo mandamiento, como en ¿Qué significa «No codiciarás»?. Las tres listas se comparan lado a lado en Los 10 mandamientos católicos y evangélicos.
Por qué la Biblia lo cuenta dos veces
¿Por qué da la Biblia los mismos mandamientos dos veces y con palabras distintas? El propio texto sugiere una respuesta. Deuteronomio se presenta como el sermón de Moisés: «llamó Moisés a todo Israel, y díjoles: Oye, Israel» (5:1). Un predicador que repite una ley ante un auditorio nuevo puede añadir un recordatorio y un motivo sin cambiar la ley. Eso es justo lo que hacen los añadidos de Deuteronomio: recuerdan, explican y exhortan.
Muchos estudiosos agregan que las dos versiones probablemente circularon en formas algo distintas y que cada libro conservó la suya. Un ejemplar del Decálogo hallado en Egipto, el papiro de Nash, mezcla palabras de ambos capítulos, lo que sugiere que el texto se transmitía con cierta libertad. Otros responden que Moisés enseñó las mismas palabras de maneras diferentes, como hace todo maestro.
Ninguna de las dos posturas hace que los mandamientos sean menos fiables. El judaísmo sostiene las dos versiones como una sola revelación, y los cristianos siempre han citado la que mejor servía al argumento, como hace Pablo en Efesios. Lo que sobre todo muestran las diferencias es que los antiguos escritores entendían los diez como palabras para enseñar, no como una fórmula legal que hubiera que copiar letra por letra. Para saber a quién se atribuye haberlas puesto por escrito, ve ¿Quién escribió los diez mandamientos?.
Preguntas frecuentes sobre las dos versiones
¿Son iguales Éxodo 20 y Deuteronomio 5?
Casi. Los diez mandamientos son los mismos. En la Reina-Valera 1909, «No matarás» y «No hurtarás» son idénticos, y otras líneas cambian apenas una palabra o el orden. Las diferencias principales están en el mandamiento del día de reposo («Acordarte has» y «Guardarás», con un motivo distinto), en el de los padres (dos frases añadidas) y en el último (otro orden y otro verbo).
¿Qué diferencia hay en el mandamiento del día de reposo?
Éxodo dice «Acordarte has» y apoya el reposo en la creación (20:11). Deuteronomio dice «Guardarás» y lo apoya en la salida de Egipto (5:15). Deuteronomio también nombra al buey y al asno, y explica el motivo: «porque descanse tu siervo y tu sierva como tú».
¿Por qué repite Deuteronomio los Diez Mandamientos?
Deuteronomio es el último discurso de Moisés a Israel, cuarenta años después del Sinaí, dirigido a una generación que no había oído los mandamientos en persona. Los cuenta de nuevo para enseñar y persuadir, y añade recordatorios como «como Jehová tu Dios te ha mandado».
¿Qué versión usan católicos y luteranos para el último mandamiento?
La lista católica sigue el orden de Deuteronomio: el noveno mandamiento trata de la mujer del prójimo y el décimo de sus bienes. El Catecismo Menor de Lutero sigue el orden de Éxodo: el noveno es la casa del prójimo y el décimo su mujer y los de su casa.
¿Qué versión de los Diez Mandamientos debo citar?
Cualquiera de las dos. Ambas son Escritura, y judíos y cristianos han usado las dos. La mayoría de las listas en iglesias y escuelas siguen Éxodo 20, pero Pablo cita en Efesios 6:3 la frase que Deuteronomio añade al mandamiento sobre los padres.